¡Vacaciones!
Esa palabra mágica que significa cosas tan lejanas durante el año laboral, especialmente cuando el quehacer arrecia y no se está permitido desfallecer, so pena de descuentos de sueldo varios, y en el peor de los casos, licencias médicas rechazadas, lo cual obliga a sacar energías no sé de dónde, siempre con la esperanza en el alma, latiendo mil veces, sonando como música celestial: "vacaciones"...
La maravilla de esta época. Supongo. Invento de una era en que el hombre (y también la mujer ¡obvio!) necesitan hacer un alto en sus diversas funciones, para realizar un sinnúmero de actividades dentro de este período, el cual aparentemente nos faculta para andar medio piluchos(as) en la playa, exhibir abdómenes que merecen estar bajo siete llaves, beber sin medida en los pubs hechos a la medida según la edad de sus clientes, etc.
Como sea, ¡¡qué sería de todos sin las vacaciones!! Simplemente perderíamos la cordura en breve, por eso existe ese espacio de tiempo en que nos permitimos:
a) En primer lugar, dormir hasta que "las velas no ardan" (como decía mi abuelita, que el Señor tenga en su santo reino, por fin descansando verdaderamente de los afanes de este mundo)
b)Almorzar a las 4 ó 5 de la tarde (¡Total, estamos de vacaciones!)
c)Vestirse con colores caribeños, usar vistosos pañuelos en el pelo o ponerte esa camisa floreada que estuvo todo el invierno en el clóset.
d) Los más "quitados de bulla" optarán por la lectura del libro que ha esperado todo el año en el velador
e) Ellas querrán terminar el tejido que, si demoran un poco más, su diseño estará obsoleto...
f) Otros, caminarán descalzos por la playa, harán yoga en medio del patio, pasearán la mascota, visitarán los parientes, en fin.
g) Los más aventureros, buscarán viajar a cualquier rincón del mundo (si el bolsillo lo permite), de lo contrario, partirán a la playa más cercana a tomar sol hasta "que les dé puntada", o hasta que parezcan recién llegados de Brasil.
h) Muchos ansiarán salir por las noches a beber algún trago con sus amigotes ( y también, ¿por qué no?, sus amigotas) y llegar a la hora que se le ocurra, total, todo en honor a esa palabra mágica que nos hace sonreir de puro gusto...
"Vacaciones"... No hay quien no se rinda a ella, ni se atreva a contradecir este código. Por eso, esta vez he querido que mis vacaciones tengan de todo un poco: He tomado mi tejido inconcluso y el libro que siempre quise terminar de leer (Confieso que he Vivido, de Neruda); estoy elaborando una artesanía, exclusivo fruto de un cerebro en descanso ( no imagino haciendo estas cosas en agosto) y encontré algunas prendas que espero tener la osadía de ponerme... Todo ello, sin olvidar los paseos a la orilla del mar; dormir hasta tarde; cocinar cuando me dé la gana y a la hora que el estómago me ponga en aviso; no planchar JAMÁS; lavar ropa cuando sea necesario y "Ay, de quien se oponga"... total, ¡estoy de vacaciones!...
Y tú, ¿Cómo prefieres vacacionar?
Esa palabra mágica que significa cosas tan lejanas durante el año laboral, especialmente cuando el quehacer arrecia y no se está permitido desfallecer, so pena de descuentos de sueldo varios, y en el peor de los casos, licencias médicas rechazadas, lo cual obliga a sacar energías no sé de dónde, siempre con la esperanza en el alma, latiendo mil veces, sonando como música celestial: "vacaciones"...
La maravilla de esta época. Supongo. Invento de una era en que el hombre (y también la mujer ¡obvio!) necesitan hacer un alto en sus diversas funciones, para realizar un sinnúmero de actividades dentro de este período, el cual aparentemente nos faculta para andar medio piluchos(as) en la playa, exhibir abdómenes que merecen estar bajo siete llaves, beber sin medida en los pubs hechos a la medida según la edad de sus clientes, etc.
Como sea, ¡¡qué sería de todos sin las vacaciones!! Simplemente perderíamos la cordura en breve, por eso existe ese espacio de tiempo en que nos permitimos:
a) En primer lugar, dormir hasta que "las velas no ardan" (como decía mi abuelita, que el Señor tenga en su santo reino, por fin descansando verdaderamente de los afanes de este mundo)
b)Almorzar a las 4 ó 5 de la tarde (¡Total, estamos de vacaciones!)
c)Vestirse con colores caribeños, usar vistosos pañuelos en el pelo o ponerte esa camisa floreada que estuvo todo el invierno en el clóset.
d) Los más "quitados de bulla" optarán por la lectura del libro que ha esperado todo el año en el velador
e) Ellas querrán terminar el tejido que, si demoran un poco más, su diseño estará obsoleto...
f) Otros, caminarán descalzos por la playa, harán yoga en medio del patio, pasearán la mascota, visitarán los parientes, en fin.
g) Los más aventureros, buscarán viajar a cualquier rincón del mundo (si el bolsillo lo permite), de lo contrario, partirán a la playa más cercana a tomar sol hasta "que les dé puntada", o hasta que parezcan recién llegados de Brasil.
h) Muchos ansiarán salir por las noches a beber algún trago con sus amigotes ( y también, ¿por qué no?, sus amigotas) y llegar a la hora que se le ocurra, total, todo en honor a esa palabra mágica que nos hace sonreir de puro gusto...
"Vacaciones"... No hay quien no se rinda a ella, ni se atreva a contradecir este código. Por eso, esta vez he querido que mis vacaciones tengan de todo un poco: He tomado mi tejido inconcluso y el libro que siempre quise terminar de leer (Confieso que he Vivido, de Neruda); estoy elaborando una artesanía, exclusivo fruto de un cerebro en descanso ( no imagino haciendo estas cosas en agosto) y encontré algunas prendas que espero tener la osadía de ponerme... Todo ello, sin olvidar los paseos a la orilla del mar; dormir hasta tarde; cocinar cuando me dé la gana y a la hora que el estómago me ponga en aviso; no planchar JAMÁS; lavar ropa cuando sea necesario y "Ay, de quien se oponga"... total, ¡estoy de vacaciones!...
Y tú, ¿Cómo prefieres vacacionar?








