Thursday, October 12, 2006

Soy


Soy lo que no ves a través del papel.
Lo que descubres en mis palabras.
Soy mujer por decisión divina.

Soy hija, cada día de mi vida.
Y también hermana, en la fría distancia
.
He sido esposa más de veinte años
por inclinación de un corazón
siempre pendiente de su amor.

Soy madre por designio del cielo.
Tres veces madre. Tres veces agradecida.
Soy, entre tantas cosas, Maestra
por vocación plena y por fe en la vida..
Cocinera, regalo de la experiencia.
Jardinera, don de la naturaleza.

Soy también compañera de los días
para quien me busque con sinceridad.
Soñadora por excelencia
Buscadora de incógnitas sin respuesta.
Incesante espectadora de lo que vendrá.

Y soy de alma y cuerpo, escritora.
Por amor a las palabras y a su abrazo vertiginoso.
Por afecto incondicional a las frases que se desgranan
una vez maduras sobre el papel.

Soy un metro cincuenta y cinco centímetros
de alma latiendo mil veces.
Cuarenta y nueve kilos de blancas esperanzas.
Soy silencio profundo de llantos añosos.
Resultado de soledades inciertas.
Fruto de inseguridades todas.

Sólo soy un puñado de ceniza que pronto vendrá.

Y me conozco tanto como me desconozco.
Pues también me extravío.
Y enredo los pasos en mi propio laberinto
de sueños errabundos.
Mas pronto me encuentro, me miro, me reconozco,
después de mi ausencia.

¡ Y me alegro tanto
de hallar mi sonrisa de siempre!

Entonces abrazo mi vida toda,mis sueños, mi corazón redondo.
Y puedo volver a comenzar.

Soy esto y un poco más.
Hoy he dejado una ventana abierta en mi alma,
para ti...

Monday, October 09, 2006

Eras ...

Eras un hombre de blanca sencillez.
Tus palabras brotaban claras en el silencio de la noche.
Mi infancia se viene de bruces al alma
cuando te recuerdo.
Eras el hombre de lento caminar:
La calle angosta olía a privaciones.
Tú la cruzabas con la paz
de conocer todos sus rincones.

Subías las empinadas calles
de mi niñez
Y te pesaba el trabajo del día,
te dolía nuevamente la escasez...
A mí hoy me duele la ausencia de tu partida.
Aunque quizás estés y no te hayas ido.
O acaso en realidad partiste pues no estás conmigo.
¿Dónde estás?
El lápiz, la peineta, siempre en el bolsillo. Tus hábitos de siempre por siempre desaparecidos.
El tiempo pasa rápido, papá. Muy rápido. Y tú duermes bajo el limonero de mis sueños...
Envié un pájaro para que te acompañara. El pajarillo voló como tu aliento en octubre.
Entonces enviaré un ramillete de flores, y me sentaré a esperar que se marchiten.
Y mientras el tiempo pasa, te hablo con la frecuencia del sol y de la luna.
Y tú me respondes con la brisa otoñal que envuelve mis sentidos y seca mis lágrimas .
Duermes mirando la nada. Dime ¿Cómo es la nada?
Hoy tus ojos están cerrados al mundo...