
Muchos relatos comienzan con “Esta es la historia de…”
Esta vez, comenzaré así: … “Yo conozco la mitad de la historia de un guerrero de la luz. Lo llamaré así, porque trajo luz a un grupo de personas que desconocían cuánto podía brillar alguien con su sola presencia. Mas no era un guerrero de yelmo y espada. Era un guerrero de la luz. De muy pequeño aprendió la lección que la vida le fue mostrando en su andar: Al principio las luchas fueron duras para vencer al destino que lo quería confinar al dolor de la oscuridad. Pero las armas le habían sido conferidas desde Lo Alto, mucho antes que viniera a este mundo, de manera que algo sabía del manejo de la paz y la esperanza. Ello, sumado al llamado que su Hacedor les hiciera a algunos ángeles, permitió mantener fresco en la memoria de los que le gestaron, el pacto de vida y el llamado a cumplir el mandato divino que reposaba sobre él.De esta manera, en el transcurso de su vida se fue perfilando su esencia, lo cual no pasó inadvertido en las personas que le rodeaban, quienes percibían un brillo especial en su mirada transparente y profundidad en sus palabras alejadas de las tinieblas. No obstante, muchas veces la lobreguez de los tiempos quiso atraparlo, logrando evadir airosamente sus artificios, gracias a esta suerte de “conciencia” que le dictaba lo correcto y le apartaba de las sombras.No queriendo transitar solo por este camino, aún persevera en la fortaleza del carácter y la templanza del espíritu, pues no puede olvidar que el reencuentro con su alma gemela lo decide el destino, lo pacta el universo. Por eso espera el momento en que aparezca verdaderamente aquella que completará la otra mitad de su espíritu ( por ahora, dividido, sin poder encontrarse ambas mitades, esperando la confabulación del universo y la conspiración de las estrellas) …Entre tanto, trabaja para modelar su carácter con los rasgos que lo harán fuerte y valorado por la que ha retrasado su llegada. En el silencio de la noche, reconoce la relación kármica como aquella en la que algo hay que aprender, algo hay que sanar, sabe bien que apegarse a una relación dolorosa no es una buena opción, lo mejor es sacar lo bueno de ello y poner distancia de por medio… Por eso el guerrero lucha en el silencio de la madrugada; relucen sus armas en la oscuridad, bruñe las aristas de un desgastado sentimiento para que reluzca con nuevos brillos… aquellos que alguien espera vislumbrar en la otra orilla de la vida, y así, reconocer la mirada y la voz de quien aguarda en secreto…el alma gemela espera… la perfecta compañía. Perfecta. Donde lo que el guerrero sueña, es lo que el alma gemela ya ha vivido.
(Aún falta por escribir la segunda parte de esta historia… )
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